Después de tres años de preparación, Marianne tuvo una operación de manga gástrica el día de hoy. Ciertas condiciones le impuso entonces su gastroenterólogo, y una a una las cumplió. Es su decisión y la apoyo, pero al mismo tiempo significa un cambio de vida para la familia. La salud es primero.
Ruy cumple cinco años. No mucho ha cambiado desde que nació con el cordón enredado; le gustan los autos, aviones, trenes. En fin, cualquier cosa que tenga ruedas. También le gusta usar camisetas de fútbol de los Pumas, Barca, Real Madrid, Atlético San Pancho, en fin, cualquier equipo que le dé duro al balón. Hasta ahora su optimismo y alegría con la que ve la vida no ha cambiado desde que nos sonrió por primera vez, y aunque su hermana lo hace enojar es a la primera que llama para jugar con su tren nuevo.
Ya tenemos tres días en Aviñón y el maldito jetlag no cede. Me lo tengo que curar con una siesta en la tarde porque a las siete de la mañana ya estoy despierto y con la cabeza dando vueltas pensando si habré dejado la estufa prendida en casa.
Ruy hoy no quiso entrar a la casa de los tíos, me dijo que el olor era muy extraño. Siempre hemos intentado hablarle claro a los niños, y en esta ocasión tuve que explicar que es normal que los franceses se bañen poco, y que la casa tenga un olor constante a la cocina porque suele ser parte importante de su vida. Especialmente porque se trata de hombres de campo.
La Copia, buena amiga que me ayuda con la parte administrativa de la oficina también estudia para ser chef, y justo hace poco me explicaba que gracias a la guillotina de la Revolución, miles de chefs que trabajaban para la monarquía se quedaron desempleados de la noche a la mañana. Eso hizo que se difundiera entre la población en general el aprecio por la elaborada elaboración de elaborados platillos. Como es costumbre, nos recibieron en casa con no menos de cuatro platillos. La tía de Marianne me decía "estás con sobrepeso, come más queso. La coca-cola engorda, come más entrecót".
Después de la comida, a Marianne se le ocurrió la idea de jugar a las escondidas con los niños. No contaba que jugar a esconderse en una casa de doscientos años, en lo que fue un viñedo haría del juego una búsqueda larga, muy larga.
Mañana intentaremos ir a la ciudad amurallada, aunque nos lo desaconsejaron por estar demasiado poblada de turistas. ¿Qué acaso no lo somos nosotros?
Algo que seguramente muchos de nosotros escuchamos de nuestros papás es que nadie les enseñó a ser padres. Puede ser que nuestra generación tenga más información (o será más interés) y siento que al menos los primeros años como padres el proceso de crianza no ha sido tan errado. Ya la adolescencia va a ser otro asunto, seguro. Hace poco tuvimos la primera reunión con los profesores de Helena (con Ruy ya la tuvimos hace un año),basicamente el desarrollo de ambos es normal hasta el momento.
La BBC inició hace diez años un programa llamado Los niños de nuestro tiempo (Children of our time). Tomaron a veinticinco niños recién nacidos y van a seguir su desarrollo humano durante veinticinco años (una inversión que pocas televisoras pueden o quieren hacer), lo documentan con expertos y haciendo experimentos constantes. El programa lo descubrimos hace algunos meses y hemos aprendido cosas muy interesantes.
Una anécdota que comparto con otros padres del colegio de Ruy es que los niños no son muy abiertos a externar lo que hicieron durante el día en la escuela. Si le pregunto ¿cómo te fue? responde con un monótono "bien". Cuando le digo ¿qué hiciste? responde con "todo". Esta rutina se repite con los otros padres, invariablemente. Pareciera que los niños se ponen de acuerdo.
Ruy y Helena ya pasaron la etapa de los dos años, justo donde descubren que son individuos. Los primeros capítulos del programa de la BBC que vimos trataron entre otras cosas el tema de la ida a la escuela y la de no compartir con sus padres por sentirse vigilados. Una de las soluciones a este problema de comunicación era la de simplemente platicar con el niño, de cualquier cosa. A la mañana siguiente en lugar de repetir con Ruy la rutina comenzamos a platicar, al poco tiempo mi hijo estaba contándome lo que hizo en su escuela ese día. ¿Quién lo iba a imaginar?
Ciertamente no espero que la televisión me enseñe a ser padre, pero tengo claro que tenemos información valiosa a nuestro alcance. Para ya no tener que repetir que nadie me enseñó a ser padre. Por eso yo digo: habla con él.
Mi prima Maca tuvo el detallazo de cumplirle a Ruy un deseo. Cuando la selecciòn de España ganò el mundial Ruy nos pidiò una camiseta de ese equipo, con la estrella de campeones. Hace poco recibimos por correo el uniforme completo. ¡Gracias Maca y Matìas!
El pequeño Iniesta
Helena ya entrò de lleno a la etapa de princesas. No entiendo muy bien el proceso, nunca tuve hermanas pero la niña externa muchìsima ternura y sueños de ser princesa. Las niñas de su salòn tienen la misma princesitis, los viernes tienen permiso de ir con su mejor traje. He aquì una parte del guardarropa real:
Hoy finalmente participamos en la carrera orgainzada por Cartoon Network. Una carrera bastante original porque es para parejas padre-hijo. Por la edad de Ruy nos tocaba la categoría más pequeña, la de menor distancia.
Esta fue una mini práctica para lo que espero venga en un futuro. Con las prácticas que tuvimos estas semanas con Ruy pude medir un poco su capacidad, y de paso la mía. Si bien Ruy corre muy ligero no estaba convencido que los dos aguantáramos el paso, por lo que mi plan para la carrera era un ritmo caminar-correr. Resultó que como dicen en las revistas, de corredores la presión y la energía el día de la carrera hace que uno haga más que cuando entrenamos. Así que en realidad nunca bajamos el ritmo, a veces Ruy arrancaba y yo debía pedirle que redujera el ritmo, pensando que se podría quemar antes de tiempo, cuando nos dimos cuenta ya estábamos a unos pasos de la meta. Llegamos en el lugar 169 de 629 en nuestra categoría. Aunque corto fue increiblemente divertido, y al final nos dieron la típica medalla para los que llegan a la meta. Posiblemente el próximo año me toque correr con Helena, ya veremos.
La foto oficial de nuestra llegada a la meta, debemos estar en alguna parte.
Se podría decir que me había olvidado que este blog es para narrar las experiencias de mi paso por este mundo, pero no.
Ayer hicimos una fiesta para Ruy ya que su cumpleaños número cuatro cae el próximo lunes, pero mejor lo hicimos el viernes después de la hora de salida de la escuela. Yo estoy seguro que Marianne lo hizo para que las mamás de los niños invitados no tuvieran escusa, así las esperaba a la salida de la escuela y les decia: "Nos vemos en el salón de fiestas ¡heee!"
Estaba convencido que el salón que rentamos hasta hace poco había sido una vidriería, y luego se convirtió en un restaurante de esos a los que no se para nadie. Pero no, convirtieron el espacio en un muy agradable lugar para soltar a los chamacos y con un segundo piso dedicado a los adultos, pues todos contentos.
El chou no fue ni de payaso ni de mago, fue de animalitos entrenados. Llegaron los entrenadores con cacatúas, monitos y cualquier cantidad de reptiles y arañas. Al contratar el paquete nos dijeron que el papá del festejado se iba a disfrazar de explorador e iba a cargar un cocodrilito. Pero Ruy dijo que no quería cocodrilito porque se podría comer a su papá, así que lo cambiaron por una tortuga, que igual le mordió el dedo a un niño que decidió desobedecer las indicaciones del entrenador para picarle un ojo al conchudo reptil. ¿A qué sabe la carne de niño? seguro le preguntaron las otras tortugas.
El momento especial del día fue la del pastel. En cierto momento llamaron por un altavoz a los niños para partir el pastel de cumpleaños, del techo bajó un pajaro de fibra de vidrio al cual subieron a Ruy, y luego lu subieron como dos metros. En una mezcla de sentimientos por la chabacana idea, Ruy se aferraba al aparato, mientras todos nos mirábamos y a animadora cantaba una versión inédita de las mañanitas.
Uno sabe que la fiesta fue todo un éxito cuando los niños ajenos lloran cuando las madres les dicen que se tienen que ir.
Criar hijos ha sido un proceso maravilloso, aunque le temo mucho a la llegada de la pareja adolescencia/andropausia.
La etapa actual con Ruy a veces me deja perplejo. Ya habla relativamente bien, pero su vocabulario es limitado, igual que sus conceptos y experiencias. Sin embargo construye su propio sentido de las cosas con lo poco que conoce, y como ya aprendimos con su madre tenemos que cuidar mucho lo que decimos.
Algunos de sus comentarios que me han sorprendido. Estoy seguro que le hemos dicho a los niños que ellos y otros niños estuvieron alguna vez en la panza de sus madres. El otro día Ruy me responde que su mamá se lo tragó a él, para estar en su panza y luego nacer. Otro día, viendo la televisión aparece un personaje con una pistola y Ruy dice: Ese señor debe tener cuidado, las pistolas matan niños.
Tengo la sospecha que tanto el nacimiento como la muerte son dos conceptos no tan sencillos. Ruy claramente sabe que nacer no es solo aparecer un día en la casa, como lo hizo su hermana, o desaparecer como lo hizo su abuela.
Ya veremos con qué otro comentario salen los niños.
Hace casi una semana que tenemos a Ruy guardado en casa. Ya respira mucho mejor y en las noches no ronca como marinero durmiendo la mona.
Sin embargo hay complicaciones inesperadas. Toda la semana Ruy estuvo claramente alicaido, los últimos días llora a cualquier hora como si estuviera deprimido, en la noche prende la luz de su cuarto y nos confirma que no le duele nada, "solamente estoy triste". Lo hemos consultado; al principio parecía ser provocado por la anestesia, luego miedo a dormir ya que el recuerdo de la operación comienza cuando lo duerme el doctor en el quirófano. Estamos para apoyarlo sin condiciones, sea Emo o no.
Actualización: El cirujano ya nos dijo que esto se debe a un sentimiento de pérdida que le es recordado gracias al dolor constante.
Finalmente llegó el día de la operación de Ruy. Llegamos muy temprano en la mañana al hospital y a las 9 entramos al preoperatorio, aunque estábamos un poco nerviosos no hubo problema alguno. La operación de anginas y adenoides aparentemente es bastante rutinaria y menos de dos horas despuès Ruy ya se encontraba en la sala recuperación, para la tarde ya nos encontrábamos en casa.
El doctor mostró sus anginas y claramente estaban enormes, como referencia los ojos del pato que sostiene en la foto eran del mismo tamaño.
Mañana llevo a Ruy a que le hagan los exámenes preoperatorios. Las aspiraciones de cortisona le ha disminuido temporalmente la inflamación de las anginas supercrecidas, pero el otorrino decidió que ya se le deben quitar anginas y adenoides. Me pone nervioso saber que lo operan antes de cumplir cuatro años, pero no hay otra opción.
Después de eso queda el tratamiento de la posible alergia. Por el momento le hemos quitado el chocolate y otros alimentos. Ruy entiende tan bien que hay una relación entre el chocolate y su malestar que cuando en fiestas le ofrecen un chocolatito lo rechaza.
Desde su primer mes de vida, Ruy ha tenido problemas respiratorios recurrentes. Ahora a sus tres años su capacidad respiratoria es del 25%. Esta semana llegamos a un punto crítico y los médicos lo van a tratar definitivamente.
Muchos amigos nos han mostrado apoyo, y se los agradecemos. Es una situación seria pero al parecer común entre los niños de la actualidad. Una combinación de problemas entre ellos alergias, invaden a los niños pequeños, y el tratamiento es muy largo y doloroso. Lo primero es aumentar la capacidad respiratoria de Ruy con un tratamiento antiasmático, luego es posible que le quiten las anginas. Al final viene el tratamiento contra alguna probable alergia. Ruy entiende su situación, y como siempre lo ha tomado de forma muy positiva.
En una de mis recientes pláticas con Ruy, le conté de mi largamente acariciado sueño de comprar un camper para cuando sean mayores viajar por el país en familia. Ruy tiene varios libros con imágenes de automóviles y platicamos sobre el uso que tiene cada uno. Ayer nos encontramos la ilustración de un camper y nuevamente le describí mi sueño, Ruy después de unos segundos de reflexión me dijo: -Papá, hay un problema... nuestro coche no tiene gancho para el remolque-.
El jueves fue el primer día de escuela de Ruy, finalmente entra al primer año kindergarden, o petite section como le dicen en el liceo. Esto es el el final de varios meses de preparación, Ruy a principios de año comenzó a ir a clases de música un par de horas a la semana, como forma de acostumbrarlo al contacto con otros niños y a la separación de los padres, y como no, también de los padres al niño
Mantendré el anonimato de la madre que lloró por unos instantes al despedirse de su hijo, mientras el niño enfocaba toda su atención a los juguetes que se encontraban sobre la mesa de su salón, creo que ni se dio cuenta cuando nos fuimos, y la espera para recogerlo fue interminable, las horas pasaron lentamente
Uno de los requisistos para que Ruy (o cualquiera de sus compañeros) entrara a clases es que ya no usara pañal y avisara par air al baño. Iniciamos el proceso hace un par de meses y aunque al principio fue dificil, empleando toda la paciencia que pudieramos encontrar y finalmente lo conseguimos, Ruy no solamente avisa también va solo al baño.
Junto a este proceso descubrimos que el desarrollo mental de Ruy se aceleró un poco, y el habla mejoró entre otras cosas. Estoy impresionado de la forma en que la construcción del lenguaje se va dando en nosotros. Ruy aunque entiende todo lo que decimos, tiene pocas palabras en su vocabulario y desde que le dijo adiós al pañal intenta construir frases con lo que tiene. Un ejemplo: tiene el concepto de cantidades y totalidad, desde hace tiempo puede decir a su manera cavernícola que existe un todo como "todos estamos comiendo en la mesa" y aunque desconoce la palabra nada, la expresa negando el todo (todo no = nada, todos no = nadie), lo cual es a mi parecer logicamente correcto.
Parte del muro medieval que rodea a Avignon. Este muro se salvó gracias a que la ciudad creció y las casas usaron el muro como parte de las viviendas, hace algunos años se derrumbaron esas casas para recuperar el tesoro histórico.
Hace dos semanas que regresamos de Cannes y no me había dado tiempo para ordenar las fotos del viaje, que hay muchas. Pongo algunas como conclusión de la crónica este viaje (picar sobre ellas para ver una versión mas grande).
Como no pude llevar cámara, tuve que actuar mi llegada a la alfombra roja.
Raperito.. yo..yo..men
Cuerpos extraños en la calle
Nos encontramos al Santo en Cannes, seguro estaba recordando sus tiempos de gloria
Ruy descansa durante un recorrido por Avignon
Me encuentro con otros cineastas que participamos en el American Pavilion, el moreno estaba emocionado por mi corto
Ruy, Marianne y "Totó" frente al hotel de ville de Avignon, que yo pensaba era una cadena de hoteles pero luego supe que así se le llama al edificio de gobierno local
Helena disfruta una de las tantas ferias que hay, esta en el centro de Cannes
Nos encontramos un ratoncito en la alacena
-Ruy ¿tienes sueño?... -mñmñ.. no
La plaza Crillon, uno de mis lugares favoritos para cenar en Avignon
En Cannes en todas partes hay una alfombra roja, se pasan
Un día mientras caminábamos por Avignon vimos que filmaban una película, tenían un sistema para que lloviera en la calle, muy loco el asunto
Marianne me convenció de ir con toda la familia al festival de Cannes, de tal forma que un día nos encontramos volando hacia Francia, ese país de salvajes come quesos que amenazaron con cerrarnos las fronteras por miedo a la gripa porcina, o como le llaman aca: la gripa mexicana.
El trato a nuestra llegada no fue para nada discriminatorio. Sólamente nos hicieron llegar a una sala separada del aeropuerto donde nos esperaba gente de la cruz roja con cara de buscar leprosos filipinos. Una muchacha al verme con Ruy me dio un duscurso sobre lo que debía hacer si los niños tenían síntomas de gripa, ya que al parecer ellos son los más sensibles a la gripa chilanga.
Por razones de logística (asi se dice cuando tu viaje no sale como lo planeas) tuvimos que pasar una noche en un hotel del aeropuerto, yo lo agradecí porque despuès de tres horas en el aeropuerto y diez de vuelo, llegamos con los cuerpos medio machacados. y no creo haber aguantado las tres horas de viaje en tren hacia Avignon. El hotel se encuentra en la famosa terminal 2, justo encima de la estación de tren rápido. Nuestro cuarto daba hacia el aeropuerto, huelga decir que Ruy (joven aficionado a cualquier vehículo de combustión interna) estaba emocionado con los aviones, véase imagen adjunta.
La terminal 2 del aeropuerto Charles Degaulle es enorme, sin embargo muy cerca del hotel vimos al famoso habitante del aeropuerto, ese que inspiró la película "La terminal".
Ya que estamos con espíritu francés, les comparto un cortometraje-comercial que Jean Pierre Jeunet (el de Amelie) hizo con la actríz Audrey Tatou (la de Amelie) para recordar a Coco Channel:
Ruy tiene ya dos años y medio, se ha tardado en comenzar a hablar pero no creo que sea mas alla de lo normal. El futuro diputado ya tiene una pequeña lista de palabras, algunas bien pronunciadas como mamá, otras mas o menos bien dichas como pefe (pez) y otras simplemente son sacadas de su imaginación como e-i-í (resbaladilla) y muchas otras que son actuaciones de un concepto como z-z-z-z (dormir). Se que esto es un proceso natural de cualquier persona, pero estamos maravillados de vivirlo como padres porque es el crecimiento personal de nuestro hijo que como puede va formando oraciones, y a su modo cavernícola nos pide que le pongamos sus zapatos rojos o que quiere comer cereal en lugar de un sangüish de jamón.
Helena parece que va más ràpido (mujeres me han dicho que eso hacen las mujeres) y ya empieza a hacer gestos como si y no. A lo mejor termina enseñándole a hablar a Ruy.