Nunca tuve graduación, al menos no de la preparatoria (aunque me acuerdo de algo con mariachis el último día de clases de la universidad). Ni siquiera tuve alguna vez mis papeles de grado en la mano, supongo que las autoridades se conforman con pasarlas al siguiente nivel que corresponde.
Como la ceremonia de Animation Mentor sería en San Francisco me pareció que el viaje estaría emocionante. El problema es que interfería con las vacaciones familiares, así que quedamos en que yo iba a S.F. y luego alcanzaba a Marianne y niños, no contaba con que Marianne también iba, el truco es que los niños se quedaban en casa. Nos separamos por primera vez desde que nacieron, toda una experiencia debo decir.
Pero no fueron los únicos chicos que dejé en casa, otro se quedó a cargo de trabajo de la oficina. Aunque el proyecto que estaba pendiente era algo simple, tratar directamente con clientes es un asunto delicado. Estuve dirigiendo el trabajo desde California, todo se resolvió perfectamente casi sin mi intervención.
Sin preocupaciones mundanas pude relajarme para las reuniones y ceremonia que organizaron los de Animation Mentor. La mayoría de los graduados son mucho menores que yo, de hecho muchos llevaron a sus padres como invitados, por lo que entiendo muy bien la importancia de esa ceremonia. A los padres les muestra que su esfuerzo económico sirvió de algo (especialmente para una carrera poco tradicional), y a los estudiantes los (nos) marca un punto en la vida que puede ser la partida profesional.
Aunque le etiqueta de la ceremonia era semi formal, aproveché para relajar el ambiente usando una de mis máscaras de lucha libre durante la entrega de los diplomas. Resultó ser muy buen tema de plática.
Al día siguiente fuimos a un asado en el parque de Fort Mason, muy cercano al puente Golden Gate. El día estuvo maravilloso y no me refiero al clima, que en estos días toda la ciudad se cubre de niebla. Después de la comida, un grupo de animadores decidimos ir al nuevo museo de la familia Disney, que estaba a unas cuadras del parque. El museo es impresionante y basicamente cuenta la vida de Walt Disney, su familia (desde que en Francia se llamaban D'isigny), pasando por todos los proyectos del estudio, los aparatos que inventaron, las huelgas y la lenta agonía de Walt. La museografía es muy buena, pero el último cuarto que narra su muerte dejó a todo mundo bajoneado.
El regreso a casa por la única aerolínea grande que queda en México fue pesado. La forma de viajar ha cambiado radicalmente.
Finalmente terminé mis clases en Animation Mentor, la escuela de animación que iniciaron Carlos Baena y Bobby Beck, animadores de Pixar. Fue dificil combinar el trabajo con la escuela, cosa que ya había hecho antes pero que unos años más tarde lo siento de forma distinta. Cada curso fue impartido por un animador con experiencia; los de Pixar fueron los más rudos, los de DreamWorks más alivianados pero también exigentes a su manera. Con razón los estudios de Hollywood contratan a los egresados de la escuela en masa, tan solo hace unos meses 40 alumnos entraron a trabajar a Sony.
Tengo claro que las técnicas y procedimientos que me enseñaron no hay forma de adquirirlas facilmente de forma autodidacta, y que en México los estudios las desconocen o se niegan a usar ¿para qué? si es el software el que anima. Por mi parte he estado pasando ese conocimiento a los muchachos que trabajan conmigo, algunos lo han sabido aprovechar.
Hace poco Animation Mentor anunció nuevos cursos, un poco más avanzados. Por ahora estoy agotado, así que tomaré un descanso y luego consideraré continuar la aventura. Por el momento me concentraré en terminar el cortometraje y los proyectos que tengamos en el estudio.
La graduación es en San Francisco, California. Debería ir, estoy entusiasmado pero esa fecha interfiere con otros planes que tenemos con la familia desde hace tiempo.
Esta semana termino el cuarto periodo de la escuela de animación, si fuera fútbol ya habría terminado, pero no, todavía falta medio año de esta increible experiencia animadorística.
¿Si antes no existían escuelas cómo se aprendía? Walt Disney ayudó a crear CalArts, una escuela importantísima que ha generado muchísimos animadores importantes (Brad Bird y John Lasseter entre otros). Sin embargo el camino tradicional es mediante el viejo arte de los mentores, donde un animador con experiencia cobija bajo su pluma y papel a un joven dibujante y poco a poco le va enseñando el oficio. De la misma forma en que antes se hubiera formado a un herrero, un talabartero, con los años se obtiene un animador.
Esa es justamente la idea de la escuela, durante todo este tiempo he tenido como profesores a animadores de estudios como Pixar, DreamWorks y Rythm & Hues. Muchas veces nos mostraron como animan ellos mismos una escena de las películas en las que participan.
Lamentablemente no había posibilidad de obtener estos conocimientos en México de forma autodidacta. Hay un puñado de buenos animadores pero dificilmente comparten su conocimientos y es lógico, no quieren compartir lo que a su vez nadie le ha interesado enseñar. Al mismo tiempo han aparecido varias escuelas donde se quiere enseñar animación pero vistas como negocio, donde los profesores no han trabajado profesionalmente como animadores. Posiblemente quedan algunos casos dignos como la escuela La Matatena, que creo se especializa en clases para niños.
El próximo trimestre comienza la parte buena de actuación para animación, esa parte no se puede aprender en libros, y en México a nadie le interesa para comerciales, que es practicamente el único nicho donde la animación es rentable.
Dejo el último ejercicio que hice, como ejemplo de lo que nos piden semanalmente. Esta pieza es particularmente importante para mi, porque Ruy me acompañó mientras trabajaba en ella y sugería cambios al mismo tiempo que ser reía una y otra vez.
Ya iniciamos el nuevo periodo en la escuela, y Mike Walling es mi nuevo profesor. Mike trabajó en la pelìcula Ice Age 3, de hecho 51 profesores y ex-alumnos de la escuela trabajaron en alguna parte de esa película. Lo que se han empeñado en enseñar todos estos meses es la planeación antes de la animaciòn. Digamos que estoy lo sabia empiricamente pero nunca había estado en un estudio o empresa donde se hiciera de esa manera.
Hace unos días nuestro profesor nos presentó a Jeff Gabor, compañero de trabajo que puso en su sitio web un par de videos que muestran el largo y tortuoso trabajo de animaciòn, que va desde grabar referencias hasta la animación final. Uno de los videos muestra el progreso diario de animación que le llevó más de treinta dias para animar apenas unos 10 segundos de la película. La página de Jeff Gabor que sin duda hay que visitar.
Termina mi primer trimestre en la escuela esta semana y puedo decir que lo hice con dignidad. Si bien todo estuvo enfocado a aprender los cimientos de la animación,los cuales conozco desde hace tiempo, me enseñaron otras cosas importantísimas. De entrada me hicieron dibujar y planificar mucho antes de comenzar a animar, tomar referencias, grabarme en video a mi o a otras personas. Me enseñaron una metodología que es usada en muchos estudios pero que no había visto antes en México, eso me explica muchas cosas. En la imagen se ve a Paul Allen, el profesor encargado de este periodo.
Pocas horas despuès de mi mensaje anterior en este blog, recibì el correo que llevaba esperando durante casi una semana, noticias desalentadoras. Este festival se convirtiò el año pasado en un monstruo gracias a que ahora el que gana es automàticamente candidato al premio Oscar.
Hoy tuve mi primera clase en la escuela de animaciòn. Mi profesor para este trimestre es Paul Allen (no, no èste Paul Allen), quien trabajò animando Jimmy Neutron, una caricatura conocida entre los niños. La clase virtual estuvo interesante, somos unos veinte alumnos y el sistema para conferencia es parecido a MSN, con video y texto pero en versiòn baño pùblico, el profesor puede mostrar lo que ve en su computadora como videos, texto, etc. Cuando llegò el turno para presentarme me di cuenta que a mis espaldas colgaba la ropa recièn lavada (sì, mi escritorio en la casa es tambièn tendedero de ropa, bodega de cosas inùtiles, etc.) por lo que tuve que hacer una remodelaciòn repentinta.
A más de diez años que me sentara por última vez en un salón de clases, hoy recibo mi carta de aceptación a la escuela. Ya no hay vuelta atrás, tengo un compromiso personal, familiar y con la escuela de terminar mi Advanced Studies in Character Animation. No estoy becado, el curso me exigirá un esfuerzo económico pero finalmente puedo tener un estudio formal en lo que me he venido dedicando desde hace tantos años.
Cuando iba a la escuela casi nadie utilizaba un teléfono celular, internet era algo muy complicado de utilizar y no existía información sobre como ser animador. Pocos afortunados tuvieron la oportunidad de estudiar en el extranjero. Que pueda cursar estudios por videoconferencia es de lo más normal actualmente, pero eso no deja de emocionarme.
La escuela en mención fue fundada por animadores de Pixar, que juntaron a un grupo de conocidos animadores que trabajan en la industria para que fueran mentores. El diploma tiene nivel técnico pero estoy convencido que la experiencia me permitirá obtener un nivel que no he logrado durante varios años de estar en el trajín.
El proceso fue relativamente sencillo, tuve que enviar mi solicitud con varios ensayos sobre mis intereses, luego tuve que responder un examen psicométrico llamado Wonderlic (es conocido porque se aplica a los jugadores de la NFL) y a vuelta de correo obtuve la respuesta que cambiò mis planes para los próximos 18 meses.