miércoles, mayo 04, 2011

Crowdsourcing al estilo Hollywood

Hace unos cuantos años me gustaba ir a las reuniones de la Visual Effects Society (VES), porque aunque iba como alguien externo a la industria del cine tenía oportunidad de saber lo que ocurría. En una sesión aparece John Knoll (conocido director de efectos de Industrial Light & Magic, conocido al menos por los que lo conocen) para explicar que acababan de terminar Los Piratas del Caribe y que lo habían hecho de milagro. Que las exigencias cada vez mayores de parte de los productores para reducir tiempos, costos y con más número de escenas estaban haciendo que las producciones llegaran a un punto de casi no poder salir a tiempo. Y eso ya sucede ahora, películas como Harry Potter sufren un retraso.

Desde hace un par de años aparecieron nuevos proyectos que utilizan una nueva forma de producción llamada crowdsourcing. Se trata de crear algo utilizando muchas manos, a lo bruto. La idea del crowdsourcing en el cine es convocar a toda persona que quiera participar en un proyecto, indicarles una tarea a resolver, dejar que los participantes hagan su mejor esfuerzo y se selecciona de alguna forma arbitraria al trabajo ganador, y solamente ése es el que recibe un pago por el trabajo. El acuerdo monetario se realiza después de realizado el trabajo.

Gemini Rising es un proyecto de crowdsourcing que alguien está haciendo en Hollywood (el trailer de DC Online fue de los primeros intentos). No es necesariamente una producción muy grande, pero tienen dinero y actores conocidos. Ya han puesto en línea las dos primeras escenas/tareas para realizar y hay muchos interesados enviando su trabajo.

Claramente con este sistema el único que gana es el productor, a corto plazo.






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jueves, enero 13, 2011

Financiando un corto animado

Una de las primeras lecciones que aprendí realizando cortometrajes es que al público no le importa los recursos usados, solamente ve el resultado final. De esa manera los creadores no pueden llorar por falta de recursos, deben hacer lo mejor posible con lo que tienen a su mano. Hay casos de directores como Robert Rodriguez que hizo la película El mariachi con unos miles de dólares. Otros logran que otras personas pongan algo de su parte, ya sea tiempo, talento o dinero.

Durante mi plan para desarrollar los cortometrajes animados, he buscado distintas maneras para obtener financiamiento. La primera (y principal) ha sido pagar de mi bolsillo, y con entradas de nuestro trabajo diario haciendo comerciales. Un segundo paso que no fructificó fue buscar la teta del estado, de donde todo mundo trata de colgarse. Desde luego no alcanza para todos y las fuentes de recursos son mínimas y competidísimas.

La tercera opción que vengo barajando desde hace tiempo implica dar un paso que hasta ahora no he sabido dar correctamente. El financiamiento en masa (crowdsourcing).

La Blender Foundation viene realizando cortometrajes desde hace unos años con este método. Lo que hace es pedir dinero en pequeñas cantidades a tanta gente sea posible. Con este dinero (hasta ahora siempre han podido llegar a sus metas de financiamiento) pagan los costos de producción básicos (nada de limusinas y fiestas con supermodelos), y al final le entregan a cada uno de los inversionistas un DVD con el cortometraje, créditos en la película y un estreno con alfombra roja en un cine modesto (con limusina rentada y sin modelos), al poco tiempo este corto se hace accesible a todo el mundo de forma gratuita. Es lo que ellos llaman open movie.

En mi viaje anterior a Los Angeles intenté ver el ánimo de que la Blender Foundation me ayudara a realizar un esfuerzo similar. No obtuve la respuesta esperada pero sí buenos consejos. De nuevo, en este medio cada quien debe encontrar sus propios medios.

Recientemente he explorado opciones formales para obtención de fondos. La financiación con microcréditos es una realidad desde hace años, de hecho ya alguien se ganó un premio Nobel de economía por la idea. Un ejemplo es el de Kiva, un organismo que permite conectar pequeños inversionistas caritativos con microempresas/individuos en pobreza.

El problema o naturaleza de producir cortometrajes es que casi es imposible obtener de vuelta toda la inversión realizada. Es cierto que hay mercados de cine y televisión que compran estas producciones, pero son a muy largo plazo y eso si es que se concretan.

Por lo tanto la opción para un financiamiento en masa sería usar un sistema como el de Kickstarter. Esta página ofrece una plataforma para solicitar fondos de cualquier cantidad a toda persona que se pueda. Se plantea un proyecto creativo, se pone una meta económica y solamente si se reune la cantidad solicitada se liberan los fondos, en caso contrario no se toma dinero de los amables inversionistas. A cambio se debe ofrecer algún tipo de incentivos no económicos; como invitación a la proyección del corto, un cartel/postal del mismo, etc.

La gente de kickstarter ya revisó mi proyecto en diciembre y fue aprobado, ahora estoy trabajando para colocarlo en línea. Espero tener noticias pronto.

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