viernes, junio 23, 2006

La mancha voraz

Primer acto

Un día me encuentro en el estudio y veo a unas personas que miden con una cinta el jardín trasero que colinda con nuestro propio jardín, a los pocos minutos se retiran. Me causa curiosidad el hecho.

Segundo acto

Hace unos días unos jardineros cortan el pasto que ha crecido durante meses en el descuidado jardín de esa casa vecina, que hace meses se encuentra abandonada y tiene varios árboles viejos, uno de ellos con la plaga que me avienta a las plantas. Comienzo a temer algo.

Tercer acto

Ayer continúan los trabajos de poda y corta de ramas en la casa vecina, ahora hay mucha más gente trabajando, aunque no han talado los árboles no sabemos sus intenciones. Marianne se le queda viendo a un señor de barba el cual responde con otra mirada y ella le pregunta que si van a vender, la respuesta es positiva y nos invita a ver el terreno. Nuestras sospechas se confirman.

Pilar se encontraba con nosotros en ese momento y nos acompañó a entrar a la casa, el señor de barba nos invita a pasar y los hacemos pisando una enorme cantidad de ramas que inundan el piso del terreno, nos hace pasar al jardín posterior donde se encuentran unos cinco jardineros descansando. El señor de barba es el encargado de vender el terreno que tiene una casa que por su estilo es de los años 50s, la cual se encuentra abandonada. Todo lo venden a precio de terreno, que al parecer son 650 metros cuadrados, hago cálculos.

Nuestro gran miedo es que a este terreno muy posiblemente le va a pasar lo que a todos los otros que se estan construyendo en Coyoacán (y el resto de la ciudad), van a construir varias casas pequeñas o un edificio donde antes había una casa grande. Eso creo que nos afecta porque nos quita el sol en el jardín y seguramente también exige más recursos de agua, electricidad y demás servicios. Nada me dolería más que perder el espacio y luz que tenía antes para despertarnos ahora viendo hacia una pared.

Espero que este no sea el gran final, veremos como se desarrolla la historia.

2 Comentarios:

At lunes, junio 26, 2006 4:26:00 p. m., Anonymous Anónimo nos responde...

me ha venido a la memoria una de las historias cortas de una película que llamose 09/11 o septiembre 11, me parece que era la historia americana si mal no recuerdo dirigida por Saen Pean , un hombre en un apartamento en NY, con el recuerdo de su esposa ya muerta, colocando siempre flores las cuales al no recibir sol se secan, hasta que un buen día, "algo enorme", que impedia que los rayos de sol llegan a su pequeño apartamento desaparece, y la ventana de aquel obscuro apatamento, se ilumina de tal forma, que la mismas flores, recuperan su fuerza y belleza, el no tiene mas palabaras que agardecer a Dios este hecho. Asi que mi buen Pipenui, es momento de pensar en las 25 nuevas familias que estrenaran casa (apartamento) en esa zona y que viviran muy agardecidas a la "vista" que tu les puedas proporcionar de tu jardín...ANIMO!!!!
abur

 
At jueves, junio 29, 2006 1:41:00 p. m., Blogger rousse nos responde...

aunque en lo personal no me importan las 25 familias que puedan vivir ahi me parece justo lo que dices, al menos eso es lo que pasaria. Ya no tendriamos el verde del jardin de atras y el aire despejado pero habria gente viviendo en una de las zonas mas comodas creo yo que hay en el DF... (y no se diga de las cosas que yo ya no podria hacer en el patio a cualquier hora del dia o de la noche...).

 

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