jueves, mayo 11, 2006

Los pájaros

Hitchcock tiene entre sus películas una en la que un día los pájaros pierden la cabeza y atacan sin razón aparente a la gente. Considero a esa película como una de las menos interesantes del director, de hecho siempre se me hizo absurda la historia.

Hace unas semanas compramos un alpistero para el jardín. Desde entonces notamos que aparecieron pajaros de todos tipos y tamaños, y que además de hacer bastante ruido pareciera que se comunicaran, como si tramaran algo. La cantidad de pájaros rondando el jardín es tal que esto parece selva, podría parecer agradable pero en realidad no lo es, tiene algo que lo hace macabro y finalmente me hizo entender una parte del terror que Hitchcock trata de infundir en su película.

Otra parte de esta historia es que la trufa andaba como loca. Todos los días salía al jardín y se desesperaba de no poder atrapar a tanto pájaro, como si tuviera Kentucky Fried Chicken a la puerta pero sin dinero para pagar. Me parecía terrible que no podía canalizar su frustración con otra cosa que no fueran los muebles de la casa y las plantas, pero el daño ya está hecho.

Faltaba poco para que la trufa encontrara una estrategia para atrapar a un pájarito y hoy finalmente lo logró. El pobre pájaro seguro murió sin saber lo que le ocurrió, la trufa ni siquiera lo dsfrutó y se conformó con aparecer con su hocico lleno de plumas.

4 Comentarios:

At lunes, mayo 15, 2006 6:25:00 p. m., Anonymous Anónimo nos responde...

A propòsito de lo que narras Pipenui, recuerdo el amor incondicional que manifestaba Betty Boof -una gatita blanquinegra que aùn camina por las panderetas y tejados de mi barrio-por el fallecido Strogoff, querido gato siamès que me acompañò por 18 años. Mis aprehensiones no permitieron sinò hasta el final de sus dìas, que mi gato conociera el patio de la casa, por lo que la Betty se colaba por algùn resquicio de las ventanas enrejadas y le traìa de regalo un pajarito. Era dramàtico verlos acompañados de la Mirelle -la compañera del Strogoff- mirando sin saber què hacer ante el guiñapo con plumas. Alguna vez trajo un ratoncito. Nunca entendì tal devociòn aunque fuera correspondida totalmente por mi gato en forma fraternal, ya que las armas para dar mejores batallas le fueron arrebatadas en su tierna infan cia por su veterinario. Quizàs por eso mismo la Mirelle permitiò siempre las inocentes visitas de la vecina.

 
At jueves, mayo 18, 2006 5:13:00 p. m., Anonymous Anónimo nos responde...

los gatos son cazadors naturales, es el único felino que podemos tener en casa, y realmente no es doméstico, son unos maravillosso animales que deberian ser mas analizados por el hombre para que descubriera su enorme parecido.
mal por lo de la operacion de las uñas a cualquier felino pero ni hablar.
abur

 
At jueves, mayo 18, 2006 6:40:00 p. m., Blogger Titus nos responde...

El gato de Ina perdió los colmillos con la edad, el dentista se los fue quitando. Al final de su vida (18 años) tenía cara de anciano que chupa una galleta.

 
At domingo, mayo 21, 2006 2:28:00 a. m., Anonymous Anónimo nos responde...

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