lunes, agosto 11, 2008

Lalaland

Nunca se tiene un viaje por avión lo suficientemente tarde como para salir sin prisas de la cama, al menos eso es lo que me sucede. Heme a mi a eso de las siete de la mañana en el aeropuerto y con cara de no quiero irme cuando termino de entregar la maleta y me encuentro con Manuel a los pocos minutos. Como por arte de magia empiezo a recibir mensajes al celular de la compañía de teléfonos, claramente saben que estoy en el aeropuerto y sus mensajes me dan consejos para ahorrar en llamadas y mensajes desde China, supongo que me ven como seleccionado de tiro de arco o algo similar.

El clima en California en esta época es caluroso y hoy cumplió con esa tradición. Hoy es el único día en que tenemos algo de tiempo para visitar la ciudad, así que acompaño a Manuel a hacer un par de diligencias de las que siempre suele hacer desde que se regresó de Washington, promete que luego visitaríamos el observatorio Griffith que esta en unos de los cerros más altos de la zona, justo al lado del cerro de las letras que dicen HOLLYWOOD. El transporte público en este país es tan maravilloso que nos toma como una hora sólamente el tramo del autobus que sube el cerro. Cuando llegamos ya era tarde (temprano para un observatorio, cuestión de enfoques) y vemos que cientos de personas se dirigen en dirección contraria a nosotros, una alarma sonaba en el fondo. Algo sucedió que se activaron algunos sensores y los sherifes tuvieron que evacuar el observatorio, entre ese mar de personas logro identificar que el edificio con estilo art deco ha aparecido en varias películas, a lo mejor eso es la causa de su gran cantidad de vistantes.

En la noche teníamos la reunión que mencionaba hace unos días, Manuel decidió ir pero mis hinchados pies me lo prohibieron así que decidí cenar algo en el bar del hotel (en la tarde el centro de la ciudad se encuentra desierto). Me siento en la barra de un bar lleno de personas clásicas de siggraph, una de ellas me hace conversación. Es alguien no tan grande, posiblemente apenas pasa los cuarenta años, a los pocos minutos me regala su tarjeta de presentación y descubro que es el ex-programador principal del programa de animación que yo uso desde hace años. Tenemos una plática que al menos para mi fue interesantísima ya que ellos hace pocos años fundaron su propia compañía y les ha ido bien, tanto que me cuenta sobre el intercambio de tecnología que tienen con Pixar, me resuelve un par de dudas y temores que he tenido desde hace algunos meses ya que pienso cambiar de software en el estudio.

Mientras tanto me llegan informes que Ruy y Helena se encuentran bien y que el ex-cacahuate se comió hoy una berenjena cruda, lo increible es que le encantó,

1 Comentarios:

At miércoles, agosto 13, 2008 12:42:00 a. m., Blogger Marianne nos responde...

Los Angeles no te traicionara con el clima y sobre el observatorio que pena que no pudiste entrar, esa fue la parte que no entendi por telefono... y no crees tener oportunidad despues?

 

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