viernes, enero 20, 2006

Las arpilleras

El miércoles fuimos al pueblo de los dominicos, queda un poco lejos de la casa pero nos lanzamos a ese lugar para cambiar un poco la rutina del viaje. Yo me acordaba que la artesanía chilena tiene poca variedad, sin embargo ahora que es verano encontramos todo el pueblo abierto y cada tienda mostraba algo distinto, rompiendo de esa forma mi percepción sobre las artesanías, que de todas maneras no muestran la enorme variedad que la mexicana.

Nos volvimos a deleitar con los objetos de cobre, lapislázuli con oro y plata (Marianne lo disfrutó de forma especial), barro de Pomaire, madera de árbol alerce, juguetes, ropa tradicional, artesanía de la Isla de Pascua, etc. Ya casi al final de la visita entramos a dos tienditas que estaban especialmente solas y que tenían arpilleras en las paredes. Cuando chico me acordaba que en casa de todo chileno radicado en México había alguna, pero ahora que lo pienso bien no en la nuestra. Las arpilleras son retablos de tela bordados sobre tela de arpilla, que al parecer inventó Violeta Parra y algunos años más tarde fueron retomadas por las mujeres e hijas de los desaparecidos como una forma solidaria de mantenerse y de paso contar sus historias. Marianne sin saber eso se sintió naturalmente atraida por esos trabajos, lo cual me me pareció maravilloso y compramos un par de arpilleras pequeñas. Al día siguiente fuimos a la Fundación Solidaridad para comprar directamente algunas más grandes, de esas que tienen tamañano de cuadro. Lo que yo no sabía es que la Fundación es continuación de la Vicaría de la Solidaridad, que tanto trabajo hizo durante la dictadura. Lo más increible fueron fotos de increibles miniaturas que los presos tallaban con huesos de pollo de la sopa.

2 Comentarios:

At domingo, enero 29, 2006 9:42:00 p. m., Blogger rousse nos responde...

A mi me gusta la artesania de cada pais y al ver esas arpilleras quede sorprendida por el trabajo que es y la imaginacion del artista de hacer uso de lo que tiene a la mano para contar una historia.
Al explicarme Felipe la razon de las arpilleras me senti muy conmovida y con mas razon quice que tuvieramos una, para tenerla en la casa.
No deja de ser un principio triste la razon de las arpilleras pero no hay que dejar de reconocer el trabajo y valor artesanal que hay en ellas

 
At domingo, enero 29, 2006 10:02:00 p. m., Blogger Titus nos responde...

hola señora bellota :).

no tendrías que conocer sobre las arpilleras ya que son parte de una realidad muy particular que se fue diluyendo. Si te acuerdas quedaba todavía en la fundación una de las arpilleras donde había un grupo de mujeres pidiendo la libertad de presos políticos.

 

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